La caza del meteoro

CAPÍTULO IV

CÓMO DOS CARTAS, DIRIGIDAS LA UNA AL OBSERVATORIO DE

PITTSBURG Y AL OBSERVATORIO DE CINCINNATI LA OTRA, FUERON CLASIFICADAS EN EL LEGAJO DE LOS BÓLIDOS AL señor director del Observatorio de Pittsburg, Pensylvania.

Whaston, 24 de marzo… Señor director: Tengo el honor de poner en su conocimiento el siguiente hecho de interés para la ciencia astronómica. En la mañana del 16 del corriente mes de marzo, descubrí un bólido que atravesaba la zona septentrional del cielo con una velocidad considerable. Su trayectoria, sensiblemente Norte-Sur, formaba con el meridiano un áuglo de 3º 31’, que pude medir exactamente. Eran las siete y treinta y siete minutos y veinte segundos cuando apareció en el objetivo de mi anteojo; y las siete y treinta y siete minutos y veintinueve segundos cuando desapareció. Después, me ha sido imposible volver a verle, a pesar de las más minuciosas investigaciones. Por esto le ruego tenga a bien tomar nota de la presente observación y darme acta de la presente carta, la cual en el caso de que el meteoro fuera visible de nuevo, me aseguraría la prioridad de este gran descubrimiento.

Reciba usted, señor director, la seguridad de mi mayor consideración y téngame por su más humilde servidor.

DEAN FORSYTH Elisabeth Street.

Al señor director del Observatorio de Cincinnati, Ohio.

Whaston, 24 de marzo… Señor director: En la mañana del 16 de marzo, entre las siete, treinta y siete minutos y veinte segundos y las siete, treinta y siete minutos y veintinueve segundos, tuve la fortuna de descubrir un nuevo bólido que se desplazaba del Norte-Sur, en la zona septentrional del cielo, no formando su dirección aparente con el meridiano más que un ángulo de 3° 31’. Después no pude volver a seguir la trayectoria de este meteoro. Pero si reaparece sobre nuestro horizonte, lo que no dudo, paréceme justo ser considerado como el autor de este descubrimiento, que merece ser clasificado en las anales astronómicos de nuestro tiempo.

Con este objeto, me tomo la libertad de dirigirle la presente carta, cuyo acuse de recibo le agradecería tuviese la bondad de darme.

Reciba usted, señor director, con mi humilde saludo, la seguridad de mis respetuosos sentimientos.

DOCTOR SYDNEY HUDELSON.

17, Moris Street.

Telegrama

Oficina de origen: la Web · Destino: a bordo del Nautilus

0 palabras · tarifa: 0 kreuzers (los puntos se convierten en STOP)